lunes, 18 de febrero de 2013

Burros malnacidos, rebeldes de Las medias clases de Sonora


.Fernando Silixxio

Suelen suceder comportamientos, calificados por los observadores, como “históricos”, de grupos sociales muy específicos, aunque revestidos con un oropel muy popular entre los propios participantes, promotores, instigadores, analistas e intelectuales, cuando de ocultar la verdadera naturaleza del grupo social  se trata.
Asi, en Sonora en los últimos meses y gracias a la acción desplegada por el gobierno del estado, se desperezó un grupo social, que se presentó como la representación genuina y mayoritaria del “pueblo” y de los “ciudadanos”, emprendiéndola contra el Gobierno del Estado, del Gobernador Guillermo Padrés Elías y de su Partido Acción Nacional.
La causa que generó la ira de estos ciudadanos, fue la ley de ingresos que envió el Gobernador Padrés al Congreso del Estado para su análisis, revisión y en su caso aprobación, como efectivamente sucedió,
Las medidas promulgadas en esta ley anual, que los levantó de sus sillones y los sacó en peso de su área de confort fue el aumento de impuestos, y la creación de nuevos, de los cuales el mas rechazado es uno viejo ya derogado, que el gobierno deslizó como uno nuevo, dicho impuesto es el que se cobre por poseer vehículos automotores.
Esta sola obligación ciudadana tuvo la virtud de desatar la ira de este grupo social de “ciudadanos” o del “pueblo”, y desde entonces no han dejado de manifestar su ira, enojo e inconformidad con tal medida, de diversas maneras, públicamente a través de marchas –caminatas en las grandes ciudades del estado y de caravanas con su vehículos, repletos de amigos y familiares. Y legalmente a través de interponer juicios de amparo, ya se contra la ley misma o contra su aplicación por la autoridad competente.
El número de manifestantes a crecido aceleradamente, al pasar de decenas en el mes de diciembre del año pasado a miles e incluso decenas de miles a finales del mes de enero y principios de febrero de este año, principalmente por las torpezas del Gobernador padrés y sus operadores que no logran asimilar que sus anteriores aduladores y defensores hoy sean sus principales detractores.
Las características de este grupo social de ciudadanos son las siguientes:
1.- Son los miembros de la clase media a los que la crisis los empuja a la depauperación.
2.- son los miembros de la clase media que por mucho tiempo a sido la clase social más privilegiada por las políticas públicas diseñadas en los programas electorales de los partidos políticos participantes en elecciones.
3.- son los miembros de la clase media que creían estar y tener el poder político, la que se sentía influente,  que al darse cuenta que no es así, han montado en cólera, al sentir que los llevaron al baile, que les dieron atole con el dedo y literalmente de sentirse peor que Jesusa cuando fue “bolseada”.
4.- Son los miembros de la clase media que se creían el motor de la economía sonorense, los infaltables en los programas electorales de los partidos políticos, los insustituibles en las políticas gubernamentales, los representantes genuinos de la opinión pública.
Hoy cuando sus benefactores les exigen su colaboración monetaria, se sienten traicionados y exigen se les restituya en el goce de sus prerrogativas, y por supuesto, corcovearán como los caballos pero al final aceptarán el cabresto, o como los burros animal que tomaron como imagen.
Este es un grupo sumamente egoísta, ya que aun y cuando los nuevos impuestos y el aumento de los existentes afectarán mucho mas las condiciones de vida de otros grupos o clases sociales, no han asumido su defensa, o protección.
Las clases sociales que no están participando en esta gran ola de protestas son los llamaríamos mas antes burgueses (“empresarios “de a deveras ); y los proletarios, obreros (o “trabajadores” también de a  deveras).
Los primeros no están participando en el movimiento por dos razones clarísimas, la primera es que si pueden comprar, poseer y conducir carros de medio millón de pesos, tienen para pagar tenencias de 10, 15, 20, 30 mil pesos. Y la segunda razón, es porque participan en una economía de mercado que les permite incorporarlos como inversión y como costo en sus empresas, por lo que pueden depreciarlo en sus estados financieros y en última instancia pueden repercutirlo o trasladarlo a los precios de los productos o servicios que venden.
Los segundos no están presentes en el movimiento a pesar de ser los mas afectados por el incremento de impuestos, porque sus condiciones de precariedad económica no se le permiten, o por su condición de ser subordinados con horarios fijos e inflexibles, pero fundamentalmente porque ya su vida diaria está ocupada en resolver los problemas cotidianos que tiene que resolver.
Asumiendo los impuestos, como lo que son, impuestos por un gobierno insensible, como una calamidad ante la cual no sabe cómo defenderse..
La izquierda verdadera andaría con este último grupo organizando la resistencia contra el aumento de los prediales, del aumento en el recibo de agua, del aumento en las actas de nacimiento, de las constancias de antecedentes, de la solución verdadera del trasporte público, etc. y dejaría a los miembros del partido revolucionario institucional y del partido acción nacional que se disputen la paternidad, la conducción, el liderazgo y los frutos que el movimiento de los malnacidos pudiera lograr.

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