.Fernando Silixxio
Suelen suceder comportamientos,
calificados por los observadores, como “históricos”, de grupos sociales muy
específicos, aunque revestidos con un oropel muy popular entre los propios
participantes, promotores, instigadores, analistas e intelectuales, cuando de
ocultar la verdadera naturaleza del grupo social se trata.
Asi, en Sonora en los últimos
meses y gracias a la acción desplegada por el gobierno del estado, se desperezó
un grupo social, que se presentó como la representación genuina y mayoritaria
del “pueblo” y de los “ciudadanos”, emprendiéndola contra el Gobierno del
Estado, del Gobernador Guillermo Padrés Elías y de su Partido Acción Nacional.
La causa que generó la ira de
estos ciudadanos, fue la ley de ingresos que envió el Gobernador Padrés al Congreso
del Estado para su análisis, revisión y en su caso aprobación, como
efectivamente sucedió,
Las medidas promulgadas en esta
ley anual, que los levantó de sus sillones y los sacó en peso de su área de
confort fue el aumento de impuestos, y la creación de nuevos, de los cuales el
mas rechazado es uno viejo ya derogado, que el gobierno deslizó como uno nuevo,
dicho impuesto es el que se cobre por poseer vehículos automotores.
Esta sola obligación ciudadana
tuvo la virtud de desatar la ira de este grupo social de “ciudadanos” o del
“pueblo”, y desde entonces no han dejado de manifestar su ira, enojo e
inconformidad con tal medida, de diversas maneras, públicamente a través de
marchas –caminatas en las grandes ciudades del estado y de caravanas con su vehículos,
repletos de amigos y familiares. Y legalmente a través de interponer juicios de
amparo, ya se contra la ley misma o contra su aplicación por la autoridad
competente.
El número de manifestantes a
crecido aceleradamente, al pasar de decenas en el mes de diciembre del año
pasado a miles e incluso decenas de miles a finales del mes de enero y principios
de febrero de este año, principalmente por las torpezas del Gobernador padrés y
sus operadores que no logran asimilar que sus anteriores aduladores y defensores
hoy sean sus principales detractores.
Las características de este grupo
social de ciudadanos son las siguientes:
1.- Son los miembros de la clase
media a los que la crisis los empuja a la depauperación.
2.- son los miembros de la clase
media que por mucho tiempo a sido la clase social más privilegiada por las
políticas públicas diseñadas en los programas electorales de los partidos
políticos participantes en elecciones.
3.- son los miembros de la clase
media que creían estar y tener el poder político, la que se sentía influente, que al darse cuenta que no es así, han montado
en cólera, al sentir que los llevaron al baile, que les dieron atole con el
dedo y literalmente de sentirse peor que Jesusa cuando fue “bolseada”.
4.- Son los miembros de la clase
media que se creían el motor de la economía sonorense, los infaltables en los
programas electorales de los partidos políticos, los insustituibles en las
políticas gubernamentales, los representantes genuinos de la opinión pública.
Hoy cuando sus benefactores les
exigen su colaboración monetaria, se sienten traicionados y exigen se les
restituya en el goce de sus prerrogativas, y por supuesto, corcovearán como los
caballos pero al final aceptarán el cabresto, o como los burros animal que
tomaron como imagen.
Este es un grupo sumamente
egoísta, ya que aun y cuando los nuevos impuestos y el aumento de los
existentes afectarán mucho mas las condiciones de vida de otros grupos o clases
sociales, no han asumido su defensa, o protección.
Las clases sociales que no están
participando en esta gran ola de protestas son los llamaríamos mas antes
burgueses (“empresarios “de a deveras ); y los proletarios, obreros (o
“trabajadores” también de a deveras).
Los primeros no están
participando en el movimiento por dos razones clarísimas, la primera es que si
pueden comprar, poseer y conducir carros de medio millón de pesos, tienen para
pagar tenencias de 10, 15, 20, 30 mil pesos. Y la segunda razón, es porque
participan en una economía de mercado que les permite incorporarlos como
inversión y como costo en sus empresas, por lo que pueden depreciarlo en sus
estados financieros y en última instancia pueden repercutirlo o trasladarlo a
los precios de los productos o servicios que venden.
Los segundos no están presentes
en el movimiento a pesar de ser los mas afectados por el incremento de
impuestos, porque sus condiciones de precariedad económica no se le permiten, o
por su condición de ser subordinados con horarios fijos e inflexibles, pero
fundamentalmente porque ya su vida diaria está ocupada en resolver los
problemas cotidianos que tiene que resolver.
Asumiendo los impuestos, como lo
que son, impuestos por un gobierno insensible, como una calamidad ante la cual
no sabe cómo defenderse..
La izquierda verdadera andaría
con este último grupo organizando la resistencia contra el aumento de los
prediales, del aumento en el recibo de agua, del aumento en las actas de
nacimiento, de las constancias de antecedentes, de la solución verdadera del
trasporte público, etc. y dejaría a los miembros del partido revolucionario
institucional y del partido acción nacional que se disputen la paternidad, la
conducción, el liderazgo y los frutos que el movimiento de los malnacidos
pudiera lograr.