Fernando Silixxio.
Los pitonisos científicos, desde hace, ya algunos
años, predijeron que las guerras y conflictos del futuro no serian por
territorios, materias primas o fuentes de energía, serían por algo más
elemental como lo son los alimentos y el agua.
Esto es así, porque las personas no podemos vivir sin
comida y menos sin agua, sin embargo se actúa como si estos bienes fueran
inagotables, aun y cuando está probado que ni siquiera el oxigeno lo es, y nos
dedicamos a depredar la naturaleza productora de estos bienes o a contaminarlos
sin ton ni son.
Sirva este breve antecedente para ubicar el tema del
que se comenta de manera bizantina con argumentos falaces donde sea que se
presenten, sean los chovinistas de Ciudad obregón o los regionalistas de la
ciudad capital de Hermosillo.
Es de explorada lógica común, que las poblaciones se
asentaron en lugares que les proveyeran de satisfactores básicos para
sobrevivir, como lo son alimentos, agua, abrigo y seguridad, así nacieron los
asentamientos de todas las culturas y civilizaciones a orillas de una fuente de
agua, de las cuales no se excluyen los pueblos de Sonora.
Con el tiempo los lideres de estos asentamientos
humanos, olvidaron que las regiones donde se asentaron contaban con recursos
finitos, y empezaron a depredar la naturaleza construyendo y construyen, presas,
represas, pozos, canales, tuberías y cárcamos para obtener el agua que la
naturaleza ya no les entregaba de buen modo.
Igual usaron y utilizan desmontes, fertilizantes,
herbicidas, semillas alteradas genéticamente y maquinas para obligar al suelo a
producir cantidades de alimentos que ya no tenía capacidad de producir naturalmente.
Así las rancherías, villas, pueblos y localidades
crecieron, crecieron y crecieron hasta algunas convertirse en ciudades y otras
en grandes urbes, donde se concentra una población urbana que cree que los
alimentos provienen de los supermercados, de los molles o de los abarrotes y
tanichis de la esquina, no conocen los lugares donde se producen ni que se
necesita para producir verduras y frutas; leche, quesos y yogures, carnes,
jamones, chicharrones y otros, panes, papas fritas, y tortillas.
Ellos no son culpables de ser así, los responsables
son los lideres que estos ciudadanos tienen, son los que conducen a estos
ciudadanos al futuro, son los propietarios de los medios de producción de los
cuales dependen los ciudadanos que solo tienen sus músculos para ganar dinero y
poder mantener a sus familias, también son responsables los que detentaron y
detentan el poder ´político en estos lugares, los que administran el gobierno.
Por tales razones no es posible una solución
civilizada y mutuamente benéfica en el seudo-conflicto por “el agua del novillo”,
entre los oligarcas de Ciudad obregón, envueltos en el celofán del chovinismo
que exacerban pintándolo con el color de los pobres indios yaquis abandonados y
explotados desde el poder y los oligarcas capitalinos, arropados en el regionalismo
racista tan caro a la cultura del hermosillense, que reclaman el derecho a
depredar los recursos de sus vecinos, por el solo hecho de ser la capital del
estado y ser un bien mayor que la ciudad capital cuente con suficiente agua
para lo que se le ofrezca.
Así, para el que quiera escucharla, la historia
susurra a nuestros oídos, que los oligarcas de ciudad obregón son los que se
opusieron al decreto de Lázaro Cárdenas que entregó tierras y aguas del rio
yaqui a la nación Yoreme y combatieron al gobierno federal tildándolo de
COMUNISTA por tales decisiones, también son los mismos oligarcas que se
movilizaron en contra de los campesinos que solicitaban que se les dotara de tierras
en el valle del yaqui y que fueron dotados por resolución presidencial del presidente
Luis Echeverría Álvarez en 1975, quejándose de que les entregarían tierras
productivas a campesinos e indios analfabetas
y guevones. Acusaron al gobierno federal de comunista. Crearon la frase
despectiva “ quieres un indio alzado?... ponle calzado”. De esa época son los campesinos
muertos de San Ignacio Rio Muerto y la defenestración del gobernador Carlos Armando
Biebrich. En ese tiempo todos eran miembros del Partido Revolucionario
Institucional. Los afectados y los beneficiados.
En tanto que los oligarcas Hermosillenses, bajo el ala
del gobierno del estado de sonora, recibieron créditos blandos, para comprar
miles de hectáreas a un costo de un peso por hectárea, pozos de extracción de
agua y concesiones para su extracción del nuevo distrito de riego por bombeo
creado en 1950 en la costa de Hermosillo, créditos refaccionarios y de habilitación
para la producción así como apoyos para la comercialización.
Al recibir tales regalos estos se dedicaron a depredar
los recursos especialmente los hídricos de la cuenca del rio sonora, hasta que
la intrusión salina los obligó a pedir ayuda… al gobierno.
La historia dice que el flujo de recursos públicos para
apoyar a la oligarquía cajemense y hermosillense nunca han dejado de fluir año
tras año haciéndolos más ricos cada vez; los de Cajeme depredando los recursos
de campesinos e indígenas del valle. Por eso no existen yaquis oligarcas o
ejidatarios multimillonarios.
La ciudad por su crecimiento a cubierto de cemento,
asfalto y personas a cientos si no es que miles de hectáreas para satisfacer su
hambre de crecer, crecer y crecer, que también les reditúa riqueza a la oligarquía
cajemense.
En tanto por la capital del estado, esta demandaba
recursos para su propio gigantismo, primero construyó una presa la “Abelardo L.
Rodríguez” para garantizar el abasto a la ciudad y aumentar los beneficios a
los oligarcas agrícolas. Se construyeron canales y se crearon los distritos de
riego del vaso de la presa Abelardo L. Rodríguez y el del distrito 41 de riego
por bombeo Miguel Alemán Velazco.
Cuando el agua de la presa fue insuficiente, la ciudad
perforo pozos en el lecho del rio ya seco, acabó con 3 o 4 mil hectáreas de cultivo
de los márgenes del rio sonora que se extendían desde la calle reforma a hacia
el oeste. Se dijo que era un sacrificio que valía la pena y se hizo contra la
voluntad de ejidatario de los ejidos, villa
de seris, palo verde, las minitas, la manga y otros, además de muchos pequeños
propietarios que fueron arruinados.
La ciudad siguió creciendo al impulso de políticas públicas
que lo fomentaban, hasta que el agua fue insuficiente y construyeron galerías filtrantes
y perforaron pozos arriba del vaso de la presa, secando los pozos artesanos de
libre alumbramiento que tenían en los rios sonora y san miguel ejidatarios de La
victoria, el Tazajal, San Pedro, y de pequeños propietarios con parcelas en el cauce
de estos ríos. Todo sea por la ciudad capital. Pero no entendieron los líderes
de la ciudad y la oligarquía por lo que continuaron estimulando su crecimiento y la
ciudad contenta respondía creciendo y creciendo.
El agua vuelve a ser insuficiente y se depreda el
distrito de riego por bombeo de la costa de Hermosillo, instalando una batería de
40 pozos de 16 pulgadas cada uno, en la cuenca de lo que fue el rio Sonora, a
40 kilómetros al oeste de la ciudad, contribuyendo con ello al aumento de la
intrusión salina y a la reducción de la superficie cultivable de la costa al
grado tal que en estos momentos están matando de hambre a los habitantes del
poblado miguel alemán pues el empleo agrícola a disminuido constantemente al
ritmo que la ciudad capital crece.
Todavía en Hermosillo no escuchan a la madre
naturaleza que dice que ya no tiene recursos para una ciudad tan grande, siguen
gobernadores, alcaldes y empresarios haciéndola crecer de todas las maneras
posibles. Ya perforaron pozos en el
arroyo willard en el sureste de la ciudad como a 30 kilómetros con lo cual
colapsaron a las comunidades de la mesa del Seri, el Zacatón, san Juan, y otras
más, en la ciudad solo dicen vale la pena por que el crecimiento de la ciudad es
un bien mayor.
Nuevamente la ciudad tiene sed, quiere más agua, y los
líderes, gobernantes, alcaldes y empresarios de la oligarquía, como ya se
acabaron al rio sonora, ahora van por otra cuenca, quieren el agua del rio
yaqui, embalsada en la presa el novillo a 80 kilómetros de la ciudad, cuya
origen es el agua para producción de
energía eléctrica, y los sobrantes para agricultura.
Aquí es donde la puerca tuerce el rabo, pues esta agua
la tienen apartada como si fuera de ellos la oligarquía de ciudad obregón, y
levantan el espantajo de los que siempre han sido sus peones, a los que han
mantenido en la miseria, los habitantes pobres de la ciudad y el campo y los
yaquis, lanzándolos por delante como lo hacia el general Álvaro Obregón con las
brigadas y batallones de yaquis y mayos en su ejército de operaciones en los
tiempos de la revolución en los enfrentamientos con sus enemigos.
Sin embargo, es de sobra conocido que cuando dos
grupos se enfrentan y se sienten con el mismo derecho se impone la fuerza, gana
el que traiga la pistola más grande.
Este es un enfrentamiento entre dos fracciones de la
oligarquía sonorense que están unidos por la sangre, y por los intereses de
clase, por los negocios y por el dinero, nosotros no tenemos nada que hacer aquí,
es un pleito donde quieren que los trabajadores de Ciudad obregón y de
Hermosillo, pongamos los descalabrados, los encarcelados y en el extremo los
muertos, como los de la revolución, como los de san Ignacio rio muerto, como
los del 67, los del 73.
Si la cosa sigue así, dentro de algunos años se estará
exigiendo que el agua de la hidroeléctrica se destine a la ciudad, sea esta Hermosillo
o ciudad obregón.
En conclusiones
1.- Hermosillo y Ciudad obregón deben de dejar de
crecer para que no depreden los recursos que la naturaleza ya no les quiere y
no puede dar.
2.- el gobierno debe fomentar, estimular y promover la
desconcentración de estas ciudades. La cultura del habitante o residente responsable
al respecto y de protección activa de los recursos naturales es determinante.
3.- el gobierno debe fomentar el crecimiento de otras
regiones y ciudades donde no existan problemas de insuficiencia de recursos. Por
ejemplo en la sierra, Yecora, Moctezuma y Arizpe. O Benjamín Hill, Santana, Magdalena, cananea,
por proponer algunos.
4.- el gobierno debe establecer un plan de largo plazo
para dotar de agua a todas las regiones, partiendo de que el agua de lluvia es
finita en este desierto, por lo que las desaladoras deben ser una politca
publica permanente.
5.- el gobierno debe establecer como política pública
permanente que toda el agua utilizada por las ciudades, la agricultura o la
industria debe ser tratada, para ser recuperada y reutilizada. Tratadoras de
agua residuales en todas la poblaciones.
6.- eliminar las descargas de aguas contaminadas a los
ríos, arroyos o al mar.
7.- la oligarquía sonorense y sus representantes deben
de renunciar a estimular el chovinismo, el regionalismo y el racismo entre la
población, pues la historia muestra que solo producen tragedias. En esto deben
de estar comprometidos el sistema educativo, las iglesias y los organismos
intermedios.